Metamorfosis lunática – I Concurso Microrrelatos “Luz de luna” (Diversidad Literaria) – Publicación

METAMORFOSIS LUNÁTICA

Todas las noches desde hace tiempo Azul sube al techo de su carromato, y escribe versos sin parar.

Su sonrisa se ha apagado. Es un payaso sin sombra. Hoy podría ser su última función, pero algo mágico ocurre…

La carpa del circo se rasga, y la luz de la luna invade el escenario. Su sombra ha vuelto. Su sonrisa, también. Y Azul recita un poema.

Primero, un gran silencio. Después, un gran aplauso. Y la luna llora, llora de alegría por un poeta al que ha acunado todas las noches desde hace tiempo…   

A la mesa con el diablo – V Concurso de Microrrelatos “Limpiando el desván” (El muro del escritor) – Finalista / Publicación

A LA MESA CON EL DIABLO

La tintineante luz de tres candelabros arañaba las sombras del desván.

Un gramófono escupía melodías de jazz.

Encendí un cigarro. El humo se retorcía.

Mi anfitrión. Sentado de repente al otro extremo de una pequeña mesa.

Reconozco su escalofriante mirada. Y el contrato firmado con sangre hace siglos… quemándose con una vela…

Un trago de vino y de recuerdos. Congelando mi garganta.

El infierno es frío, ¿sabes?

Suspiro.

Dos comensales.

Mi anfitrión. Que sonríe…

Un servidor. Que se despide…

Al fin – X Concurso Micropoemas “Versos en el aire” (Diversidad Literaria) – Publicación

AL FIN

Al fin mi sombría mirada sonríe…

El cielo azul.

Fascinante. Acogedor.

Como tú.

Al fin mi insolente sonrisa se enciende…

Después de anochecerme,

y amanecerte…

Lo siento.

No puedo evitar

                          sentirte.

Una tinta ciega pero pletórica de sueños – III Concurso Microrrelatos Universo de libros (Diversidad Literaria) – Publicación

UNA TINTA CIEGA PERO PLETÓRICA DE SUEÑOS 

En un salón rendido a la oscuridad, su pluma acariciaba las páginas casi con adoración. Su espíritu se encontraba en un café muy concurrido.

Música de pasodobles. Góngora y Quevedo se abrazaban cerca de la barra. Cervantes y Valle-Inclán se reían de un chiste de Bécquer. Baroja y Lope jugaban al mus.

Al amanecer, el escritor se levantó con una gran sonrisa. Se puso las gafas de sol, y al ritmo de su bastón alcanzó la puerta. Aquel café, sus sueños y su libro de hojas en blanco le esperarían eternamente…      

La búsqueda del cráneo perdido – VII Concurso Microrrelatos Inspiraciones nocturnas (Diversidad Literaria) – Publicación

LA BÚSQUEDA DEL CRÁNEO PERDIDO

“Sueño de la muerte”.

Otra noche más arrastrando su esperanza por Madrid. Un espíritu descabezado sin tiempo. El andén de la estación de Sol. Vacío sólo una hora más. Otra noche más ayunando. Sin tabaco, sin vino… El metro escupe a su único pasajero. Parada de Quevedo.

“Sueño del infierno”.

Otra noche más contemplándose en mármol. “Tantas veces perdí la cabeza en vida…”, piensa don Francisco mientras sube por el pedestal. ¡Y… cuánta ironía, perdió su cráneo en muerte, y para la eternidad!

El inesperado retorno de un vampiro jubilado – VI Concurso Microrrelatos Terror (Diversidad Literaria) – Publicación

EL INESPERADO RETORNO DE UN VAMPIRO JUBILADO

Plic, plic.

Dos lágrimas rojas empaparon la página del libro que estaba leyendo. Levantó la mirada. Una gotera roja en el techo. Sangre… Recuerdos.

Toc, toc.

Mareado, se precipitó a la puerta. Al otro lado de la mirilla, un ojo aterrorizado. No pudo evitar suspirar. No pudo evitar volver a mirar…

Un hombre fuera de sí sostenía la cabeza sangrante de su vecino. Un hombre que comprendió su error cuando la puerta estalló en pedazos… Y una bestia de colmillos afilados se abalanzó sobre él.        

Un inesperado legado familiar – V Concurso de Microrrelatos Enero 2020 (Círculo Cultural Bezmiliana) – Ganador / Publicación

UN INESPERADO LEGADO FAMILIAR

La desolación y el aburrimiento en la cara del niño se esfumaron repentinamente.

Y apretó la mano de su padre. Un bosque de espigados abetos se alzaba en el Cerro La Capitana. Con un aura encantada y fusión de colores muy vivos, nunca había estado allí.

El niño y su padre se acercaron a su umbral.

Una carta sobre la hierba, vacía con el nombre del niño en su anverso.

Adentrándose en el bosque, más cartas esculpían un sendero. 

La última carta descansaba en un claro. En su interior, una rama con la madera barnizada.

Instintivamente, el niño la agitó divertido.

Y sucedió. En el centro del claro una torre emergió. La torre era triangular y verdosa.

Haces de luz estrellada se proyectaron desde sus ventanas.

Y el niño apretó con fuerza la mano de su padre. Un padre que sonreía. Orgulloso. El legado familiar continuaría una generación más. Abracadabra.      

El invierno melancólico – V Concurso Microrrelatos Otoño e Invierno (Diversidad Literaria) – Publicación

EL INVIERNO MELANCÓLICO

En una lejana montaña rebosante de abetos. Nevada, muy nevada. El Invierno.

Con los labios ateridos fuma con el frío, sentados ambos sobre un trineo pasado de moda. El Invierno. Melancólico.

Desde el cielo se arrojan desvergonzados los copos de nieve para adorarle como se merece. La escarcha plateada adorna su barba, y las hojas de acebo tejen su bufanda.

El Invierno. Melancólico. Como siempre. Perdido en una lejana montaña rebosante de abetos.